Historias surrealistas de Tobe Bornesson

Tobe Bornesson tuvo su primera aparición en los comentarios de un blog de viajes. Desde entonces parece haber cobrado vida propia.  Esta es su historia…

CARLOS

Nadie lo sabe, pero lo cierto es que hubo un tipo que ya hizo ese recorrido (el Trans-Canada Trail que será cuando se termine el sendero más largo del mundo )

Se llamaba Tobe Bornesson y era un sueco hijo de irlandeses emigrados a Noruega durante la hambruna de la patata.

Lo más curioso de Tobe no es que tuviera seis dedos en su mano derecha, ni que supiera tocar la tocata y fuga de Bach en el clavecín de su hermana Helga con la lengua, sino que fuese sueco de nacimiento habiendo nacido en Noruega.

 

BREAVMAN

 

Pues a mi no me sorprende en absoluto que Tobe fuera sueco habiendo nacido en Noruega, que de una u otra forma puede explicarse. Lo que yo termino de entender es lo de las patatas con hambruna…

 

(…)

Carlos

 

¿Es el mismo Denis que conocí yo?
¿Denis Weston Smith?

Él también conocía a Tobe, el de la lengua de Bach. O el que tocaba a Bach con la lengua. El clavecín de Bach. De la hermana de Bach, vaya. Eso.

El caso es que Tobe era un aficionado a la literatura china antigua. Le fascinaba Gan Bao, quien escribió un maravilloso libro de relatos, el Soushenji. Lengua de Trapo ha publicado una antología. Se trata de cuentos fantásticos. O mejor, de microcuentos fantásticos. Estoy seguro de que Borges los leyó. Os escribo uno aquí (nota: Gan Bao no es un autor apócrifo. Buscad y hallaréis):

Noticia de los hombres pez:

Más allá del Mar del Sur hay unos hombres, llamados los hombres jiao, que viven en el agua como los peces, pero que no por ello han abandonado el hábito de tejer. Al llorar, a veces les brotan perlas.

Me encanta.
A Tobe también le encantaba.
Pobre hambruna
Pobre patata. Pobre.
Escarcha de tus días y de mis noches.
Cebolla.
Patata.

Tortilla.

Breavman

Tobe era aficionado…
A Tobe le encantaba…
¿Qué fue de Tobe? Espero que no le sucediera ninguna desgracia. Tal vez se pilló la lengua con la tapa del clavecín de la hermana de Bach. La herida era profunda y a los médicos no les quedó más remedio que amputar la lengua de Tobe y sustitúírsela por una lengua de trapo. Condenado para siempre a no volver a tocar el clave con la lengua, ni a disfrutar nunca más del sabor de una buena tortilla de patatas con cebolla por la falta de papilas gustativas Tobe decidió:

- Hacerse experto en literatura china
- Montar una editorial llamada Lengua de trapo
- Publicar una antología de Gan Bao
- Cocinar la tortilla siempre sin cebolla (total, ya no notaba el sabor)

Las malas lenguas afirma que fueron los propios jiao los que tejieron el trapo del que se hizo la lengua de Tobe. Para pagarles Tobe pico varías cebollas en su presencia, haciéndoles llorar una considerable cantidad de perlas

Abril 17, 2009. Uncategorized. Deja un comentario.

El parlamento de los grifos

dscn0381

“Criaturas híbridas de león y águila, con cuerpo de león, cabeza y alas de águila, y orejas puntiagudas como las de un perro. Las patas traseras son de león, pero las delanteras son como las garras de un águila. Tienen plumas en las alas, la cabeza y el pecho, y en el resto del cuerpo la piel es peluda y de color canela, como la de un león. Un grifo normal es ocho veces más fuerte que un león y más fuerte que cien águilas.
Los grifos realizan dos importantes funciones. La primera es tirar de los carro del dios del Sol y de algunos otros dioses como Jupiter y Némesis.
Su otra función es castigar a los humanos por su ansia de riquezas.
Los grifos se originaron en las zonas desiertas de Turquía, Armenia, Siria e Irak, en los tiempos en que en estas regiones abundaban las piedras preciosas. Los grifos patrullaban el aire haciendo de guardianes de estos tesoros devorando a los que se aventuraban a buscarlos.
Actualmente los grifos siguen activos y han ampliado su esfera de actuación, así que quien ame la riqueza corre riesgo de ser destrozado por ellos.”

Enciclopedia de las cosas que nunca existieron

 

Tres grifos se acercaron a la orilla del lago a refrescarse y descansar. Estaba atardeciendo y el carro del dios del sol se alejaba en el horizonte.

Uno de los tres, de plumas pardas y gran pico curvo dijo: Hoy he devorado a una cuadrilla de saqueadores de tumbas. Pretendían las joyas del templo de Al-Rashid, más allá del oasis de la colina.

Los otros dos le miraron asintiendo satisfechos.

El segundo de los grifos de plumaje gris plateado dijo: Uno de esos héroes románticos a caballo rondaba la gruta donde se oculta el Ojo de Apolo, un jaspe tallado, grande como una cabeza humana. Me acerqué a él despacio, dejándo que me viera, para hacerlo huir. En vez de eso me plantó cara. Estaba enamorado y prentendía impresionar a alguna pincesita caprichosa.
Le hice los tres acertijos. Tuve que devorarlo porque ni siquiera acertó el primero.

-Si leyeran un poco más – suspiro el primero con un gesto de resignación.

El tercer grifo, con un penacho de plumas rojas en la cabeza, y gesto orgulloso dijo: Tengo que dejar de pasar por Wall Street. Creo que de tanto devorar agentes de bolsa estoy engordando…

Abril 15, 2009. Uncategorized. Deja un comentario.

Reciclaje

Antes, en otras vidas y en otros blogs, escribía decentemente. Casi bien.

Ahora no sé si es la falta de tiempo o la falta de viento pero escribo a regañadientes y sin imaginación. Aproximadamente mal.

Por eso voy a reciclar mis mejores posts de antaño. A ver sí recuerdo como se hacía…

Abril 15, 2009. Uncategorized. Deja un comentario.

Rain over me

Llueve dentro de mí, alrededor de mi, vivo en la lluvia, nado en ella.

Me desperté bailando, aún no llovía.

Me lancé al trabajo con actitud desafiante. Tenía el ánimo tormentoso, hoy.

En la hora de la comida ansiaba masticar, saciarme, no sólo comer. No fuí al comedor, me fui de cacería.

Por la tarde ya empezaron a caer las primeras gotas, yo aún trabajaba, más rabioso aún que por la mañana.

Tenía los sentidos encendidos como luces de neón, todos en máxima alerta. La piel electrizada, sedienta de otra piel.

El dinero me quemaba en el bolsillo, esta tarde. Quería salir y comprar, gastar, quitármelo de encima y nunca más pensar en él.

Salí corriendo, bajo la lluvia, mi pelo empapado chorreaba y yo feliz, cada vez más feliz, casí en extasis de tanta lluvia.

Todo se me fue lavando cuando la lluvia arreciaba, el hambre, la lujuria, la rabia. Solo me quedaron las ganas de correr, reír, bailar y seguir en la calle, vestido de lluvia, mientras la ciudad seguí su lento paso chapoteante de las tardes tormentosas.

Y en la lluvia, formando parte de ella, mojado hasta el alma, estaba más vivo que nunca. Entregado como tantas veces antes, sin luchar con ella, feliz de dejar que me atraviesen las gotas infinitas.

Abril 7, 2009. Uncategorized. Deja un comentario.